Dispute Boards: ¿aliados o enemigos del arbitraje de construcción? 

Los Dispute Boards constituyen una herramienta eficaz para resolver las disputas que se presentan durante la ejecución de un proyecto y así evitar su paralización. Además, contribuyen a solucionar controversias más simples sin necesidad de recurrir a la vía arbitral o judicial, según sea el caso. Con ello, colaboran a que el eventual arbitraje o proceso judicial trate solamente de las disputas que no pudieron ser resueltas por medio del Dispute Board en cuestión. 

Son varias las ventajas de estos instrumentos si se los aplica correctamente, por lo que en este artículo describimos sus principales características. 

¿Qué es un Dispute Board 

El Dispute Board, conocido también en los contratos FIDIC como “Comisión de Solución de Controversias”, es un comité de expertos conformado típicamente por uno o tres miembros, encargado de solucionar o prevenir las disputas que se originan durante la ejecución de contratos de larga duración, como es el caso de los contratos de construcción. 

¿Cuándo se designan los Dispute Boards? 

Depende del tipo de Dispute Board.Lo más frecuente es verlos designados al inicio del proyecto, ya sea tras la firma del contrato o poco tiempo después. Este es el caso de los Dispute Boards permanentes, ideados para acompañar durante toda la vida del contrato y que, por ende, se conforman antes de que surja una disputa y permanecen en sus funciones hasta la conclusión del proyecto. 

También existen Dispute Boards ad hoc, que se designan para disputas específicas originadas ya durante la ejecución del contrato.  

¿Cuál es el tipo de Dispute Board más recomendable? 

Tanto los Dispute Boards permanentes como los ad hoc tienen sus ventajas. 

Como nos gusta decir a los abogados, la respuesta a esta pregunta es: depende. Sin embargo, desde mi perspectiva, el Dispute Board permanente ofrece mayores beneficios en cuanto a la prevención y solución de disputas originadas durante la ejecución del proyecto.  

Esto es así porque, al haberse constituido desde el inicio de la vida del contrato, sus miembros tienen un conocimiento profundo y de primera mano de los hechos, para el caso de que surja una controversia entre las partes. Su naturaleza permanente le permite una resolución eficiente de las disputas que aparecen durante la ejecución de los trabajos. Es más, los Dispute Boards permanentes pueden ayudar a las partes a llegar a un acuerdo a fin de prevenir la existencia del conflicto. O, en caso de ya haberse originado uno, permiten resolverlo en una etapa temprana, evitando que se conviertan en algo más prolongado. 

De esa manera, los Dispute Boards permamentes cumplen con una labor preventiva y no solo resolutiva de los conflictos, y esto es beneficioso para la vida del proyecto, ya que se evitan paralizaciones innecesarias. Esta labor preventiva tiene a la inmediatez como principio central en su operación, permitiendo a los miembros del Dispute Board identificar de manera temprana la aparición de un conflicto y, con ello, prevenirlo o solucionarlo rápidamente, evitando que llegue a instancias mayores. Esto ocurre gracias a la familiarización que tienen los miembros de los Dispute Boards permanentes, haciendo innecesario un tiempo extra para interiorizarse sobre las obras cuando la controversia se presenta, pues ellos ya están al tanto de lo que fue ocurriendo, ya que tienen un conocimiento in situ y, obviamente, esto facilita la solución eficaz del problema. 

Estos beneficios no se dan al establecerse un Dispute Board de manera ad hoc, sobre todo pues se pierde la posibilidad de otorgar una perspectiva independiente del problema en una edad temprana. 

En cualquier caso, son las partes de cada proyecto quienes definen qué tipo de Dispute Board disponer para sus contratos. Al hacerlo, es recomendable que tengan en cuenta las particularidades de cada uno de ellos para que prevean la herramienta que consideren más eficaz para su proyecto. 

¿Son los Dispute Boards aliados o enemigos del arbitraje de construcción? 

Los Dispute Boards son muy frecuentes en los contratos de construcción y pueden ser aliados del arbitraje pues ayudan a que la disputa que llega a instancia arbitral sea más ordenada o, en el mejor de los casos, que no llegue, permitiendo al tribunal arbitral concentrarse únicamente en aquellas disputas que no pudieron resolverse por medio de la instancia previa que es el Dispute Board, si es que así lo previeron las partes, claramente. 

Contrariamente, dejan de ser aliados si es que no se constituyen correctamente, como es el caso de Dispute Boards permanentes que nunca se constituyeron y que pretenden ser constituidos cuando la controversia ya está en una instancia difícil de ser resuelta por este medio. En estos casos, pueden terminar siendo obstáculos y no aliados, pues la parte que pretende evitar el arbitraje querrá escudarse injustificadamente en la necesidad de instaurar un paso previo que dejó de tener sentido por no haberse ejecutado según lo previeron las partes, dando pie a objeciones jurisdiccionales y dilataciones que generan pérdida de tiempo y costos innecesarios para las partes. 

Felicita Argaña 
Abogada en Altra Legal