Fiscalidad 2026: estabilidad bajo presión en Europa y Latinoamérica – Luis Carísimo en Líder Legal

En un contexto regional marcado por mayor fiscalización y márgenes fiscales cada vez más estrechos, Paraguay aparece como una excepción relevante. No por ausencia de presión, sino por la consistencia de su marco fiscal y regulatorio. Así lo plantea Luis Carísimo, responsable del Departamento Tributario de Altra Legal, en el análisis comparado sobre fiscalidad en Europa y Latinoamérica publicado por Líder Legal.

Para Luis, el punto central de la discusión fiscal ya no está en la introducción de nuevos impuestos ni en reformas de emergencia, sino en la previsibilidad del sistema. “La discusión fiscal ya no gira solo en torno a impuestos, sino a previsibilidad, confianza y calidad institucional”, sostiene. En esa lógica, el acceso de Paraguay al grado de inversión no es un hito simbólico, sino una señal económica concreta: reduce el costo del capital y refuerza la credibilidad del país como destino de inversión.

A diferencia de otras jurisdicciones de la región, Paraguay llega a 2026 sin la necesidad de ajustes fiscales abruptos. Esto responde a una combinación poco frecuente en América Latina: disciplina macroeconómica, reglas tributarias estables y una estrategia orientada a ampliar la base productiva antes que aumentar la presión impositiva. “La combinación entre estabilidad tributaria, reglas claras y mejora del riesgo país permite incrementar la recaudación sin subir impuestos”, resume.

Este enfoque se refleja también en la modernización normativa reciente. La actualización del régimen de Maquila, la reforma de los incentivos a la inversión productiva y la creación de un marco específico para industrias eléctricas, electrónicas y digitales configuran un paquete coherente, orientado no solo a atraer capital, sino a hacerlo bajo estándares internacionales, con generación de empleo y transferencia tecnológica.

Desde el punto de vista externo, el análisis es igualmente prudente. Paraguay mantiene una exposición acotada a la volatilidad financiera global y evita respuestas fiscales reactivas frente a tensiones comerciales. “No vemos una reacción fiscal emocional frente a eventuales shocks internacionales; la estrategia sigue siendo preservar la confianza y la previsibilidad”, señala Luis.

La lectura es clara: en un año que pondrá a prueba los modelos fiscales existentes, la ventaja competitiva no estará en la agresividad recaudatoria ni en incentivos coyunturales, sino en la capacidad de ofrecer un marco estable y consistente en el tiempo.

Declaraciones de Luis Carísimo en Líder Legal: https://liderlegal.com/fiscalidad-2026-estabilidad-bajo-presion-en-europa-y-latinoamerica/