El derecho del consumidor es un pilar fundamental en cualquier sociedad moderna, ya que asegura la protección de los intereses de las personas que adquieren bienes y servicios. En un mundo cada vez más globalizado y digitalizado, los consumidores requieren de un marco legal robusto y actualizado que les garantice seguridad, transparencia y equidad en sus relaciones comerciales. La importancia de este derecho no solo radica en la protección directa de los intereses del consumidor, sino también en la estabilidad y desarrollo de la economía en su conjunto.
En este contexto, el reciente reconocimiento de la economía paraguaya con la categoría de grado de inversión representa un hito significativo que coloca al país en el radar de inversores internacionales. Este avance no solo refleja una mejora en las condiciones macroeconómicas del país, sino que también plantea un desafío: la necesidad de adaptar y fortalecer su marco normativo y de protección al consumidor para mantener un ambiente favorable al desarrollo económico y la competitividad global.
Así, es crucial que el sistema de garantías y la promoción de la satisfacción del consumidor estén debidamente irrigados con nuevas tendencias, desarrollos y avances, alineados con las mejores prácticas internacionales.
La reforma integral del régimen de protección del consumidor
Paraguay se encuentra actualmente inmerso en un proceso de reforma integral del régimen de protección del consumidor, impulsado por la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (SEDECO). Esta reforma busca adaptar la legislación paraguaya a los estándares internacionales y fortalecer la confianza de los consumidores en el mercado local.
Como parte de este proceso, hace unas semanas atrás tuve el honor de ser convocada para participar en la primera mesa de trabajo organizada por SEDECO, en las que expertos nacionales e internacionales, así como diversos actores sociales, enriquecieron la iniciativa con sugerencias de modificaciones, adiciones e incluso supresiones.
El enfoque de la reforma es bastante abarcativo, ya que contempla una serie de puntos claves que reflejan las nuevas realidades del mercado y los avances tecnológicos, asegurando que el sistema de protección sea eficiente, inclusivo y moderno.
Además de los principios rectores del sistema protectorio, la relación de vulnerabilidad, criterios de integración e interpretación del sistema, las prácticas abusivas, entre otros puntos que fueron abordados, me gustaría enfatizar en tres puntos claves:
Primero, el deber de información: Uno de los pilares de la reforma es el deber de información. Las empresas deberán proporcionar información clara, veraz y accesible sobre sus productos y servicios, permitiendo que los consumidores tomen decisiones informadas y consigan lo que verdaderamente necesitan. A este punto debemos agregar la regulación de la publicidad que se actualizará para garantizar que los consumidores no sean objeto de manipulaciones o engaños. Esto incluye un enfoque en las prácticas de marketing digital y la publicidad dirigida, que pueden ser especialmente perjudiciales si no se supervisan adecuadamente.
Segundo, la problemática de los entornos digitales: Con el auge del comercio electrónico y las interacciones online, la reforma también abordará las problemáticas de los entornos digitales, buscando crear un marco seguro para las compras online, las transacciones electrónicas y la protección de datos personales de los consumidores.
Tercero, el régimen de garantías: Otro aspecto fundamental de la reforma será el régimen de garantías, que buscará asegurar que los consumidores cuenten con mecanismos efectivos para reclamar y obtener reparaciones o reembolsos en caso de productos defectuosos o servicios no prestados según lo pactado.
La reforma también buscará fomentar el compliance y la autorregulación dentro de las empresas. En este sentido, se promoverá el rol activo de los proveedores en la tutela del cliente, alentando a las empresas a desarrollar sistemas internos de control y autocorrección para prevenir prácticas abusivas y mejorar la satisfacción del consumidor.
Beneficios de los cambios propuestos
Los cambios propuestos traerán importantes beneficios tanto para consumidores como para empresas, destacándose:
- Mayor confianza en el mercado, impulsando el consumo y la inversión local
- Protección más efectiva contra abusos, fraudes y prácticas desleales, especialmente en el entorno digital.
- Mayor competitividad, incentivando a las empresas a mejorar la calidad de sus productos y servicios.
- Cumplimiento de estándares internacionales, facilitando acuerdos comerciales y atrayendo inversión extranjera.
Definitivamente hay mucho trabajo por hacer, pero podemos afirmar que este proceso de reforma del régimen de protección del consumidor en Paraguay es un paso decisivo para fortalecer la confianza en el mercado y garantizar una mayor equidad en las relaciones comerciales.
La actualización de las normativas, en particular en lo que respecta a la integración de nuevas tecnologías y la protección de los consumidores en entornos digitales, es clave para acompañar el crecimiento económico del país y aprovechar las oportunidades que surgen con su reciente clasificación como investment grade (grado de inversión). De esta manera, la reforma no solo beneficiará a los consumidores, sino que también contribuirá a un entorno empresarial más justo, competitivo y sostenible.
Larissa Lacout
Abogada en Altra Legal
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