El valor de la asesoría legal integral en el mundo empresarial

En un mundo en el que las normas cambian diariamente, las empresas tienen cada vez más obligaciones y responsabilidades legales, y los litigios y conflictos se complejizan y aumentan, ¿Por qué esperar a tener un problema legal para recurrir a un abogado?

Si bien cada vez hay más conciencia sobre el papel primordial que juega una asesoría jurídica integral -preventiva e inclusive permanente- en el desenvolvimiento de los negocios, existe aún la idea de que una asesoría legal entra a jugar un papel importante únicamente cuando los problemas legales han surgido.

La existencia de este tipo de asuntos no debería ser el único motivo para contratar una asesoría legal. Por el contrario, una asesoría legal integral podría evitar o, al menos, disminuir eventuales conflictos. Más aun teniendo en cuenta que esta no solo tiene injerencia en la naturaleza legal de los negocios, sino también en la naturaleza económica y hasta reputacional de las empresas.

La necesidad de las empresas de contar con una asesoría legal ha incrementado a lo largo de estos años. Una asesoría legal integral previene, informa, actualiza, evita, y además ahorra.

  • Previene: Las contingencias existen y, por lo general, ocurren por no contar con un asesoramiento legal previo. Es por ello que una asesoría legal ayuda a prevenir contingencias que se podrían haber evitado, así como caer en incumplimientos de obligaciones administrativas de cualquier rama del Derecho. Asimismo, previene caer en incumplimientos contractuales puesto que, con un buen asesoramiento previo, el cliente puede de antemano conocer y tener claridad sobre sus obligaciones y responsabilidades.
  • Informa: Así como el abogado debe conocer el negocio y giro comercial de la empresa a quien asesora, el cliente también tiene derecho a estar informado sobre sus obligaciones, responsabilidades, contingencias, salidas y riesgos que cada acto comercial y/o contractual llevado a cabo por el mismo puede acarrear.
  • Actualiza: Las normas cambian a diario. Por ello, las empresas deben conocer y estar actualizadas sobre las normas y regulaciones aplicables al negocio y actividad que ellas realizan.
  • Evita: Existen varias vías para resolver conflictos, las cuales pueden ser aplicadas a fin de llegar a una conciliación y no acudir a tribunales judiciales y/o arbitrales. La asesoría legal ayuda al cliente a conocer estas vías junto con los respectivos beneficios, riesgos y contingencias que cada una de ellas puede acarrear.
  • Ahorra: Al poder prevenir contingencias y/o incumplimientos, el cliente ahorra no solo tiempo sino también costo, evitando multas o sanciones innecesarias.

Es claro que una asesoría legal integral tiene incontables beneficios, ya sea previniendo daños a la empresa (a sus activos o incluso colaboradores) o mitigando el efecto de los mismos cuando dichos daños son inevitables. Generar consciencia de sus beneficios es importante para todo negocio.

Andrea Reiser – Abogada en Altra Legal