El laberinto regulatorio del sector de combustibles en Paraguay

El laberinto regulatorio del sector de combustibles en Paraguay

El sector de combustibles en Paraguay, ampliamente regulado en el país, ha experimentado una notable expansión, desarrollo y transformación, adaptándose a las nuevas demandas del mercado y a las expectativas de los consumidores. Las estaciones de servicios (EESS), que originalmente se concebían como puntos de recarga de combustible y acceso a servicios básicos como sanitarios, han evolucionado significativamente hacia espacios multifuncionales. Hoy, estas instalaciones también ofrecen experiencias diversificadas a través de servicios adicionales como tiendas de conveniencia, gastronomía, wifi, cafeterías, entre otros, un cambio responde tanto a la creciente competencia en el rubro como al propósito de brindar un valor agregado al cliente final, y que involucran potencialmente aún más componentes regulatorios y contractuales.

Sin embargo, detrás se encuentra una compleja trama de elementos jurídicos, cumplimiento normativo, contratos (franquicia, operación, locación, obra, prestación de servicios, suministro, comodato, distribución, acuerdos comerciales, entre otras figuras), gestión de índole administrativa, de seguridad, medioambiente y salud. Cada uno de estos aspectos implica una serie de procedimientos, documentación, controles y exigencias regulatorias que deben ser rigurosamente atendidos para garantizar el funcionamiento legal y seguro del servicio. Esto cobra aún mayor relevancia considerando que se trata de una actividad de alto riesgo.

Cuando hablamos de EESS, es fundamental entender que forman parte de una cadena compleja de actores y procesos: desde la importación y distribución del combustible hasta su comercialización final, todo ello en cumplimiento con las regulaciones vigentes. En Paraguay, la actividad está regulada principalmente por el Decreto Nº10.911/2000 por el cual se reglamenta la refinación, importación, distribución y comercialización de los combustibles derivados del petróleo, con sus modificaciones y actualizaciones, que establece las normas aplicables a la refinación, importación, distribución y comercialización de combustibles derivados del petróleo. El decreto constituye, en términos generales, un marco regulatorio adecuado que promueve y fomenta el desarrollo y la dinámica del rubro y de la industria. No obstante, se trata de una norma con varios años de vigencia, que requiere una revisión, reforma y actualización, a fin de responder de manera más eficaz a las nuevas realidades del sector.

Es de servicio esencial para la economía nacional la destilación y/o refinación, la importación, el almacenaje, la distribución y comercialización del petróleo crudo sus derivados y alcohol carburante en sus distintos tipos, que se comercializan normalmente en el mercado.

En esta cadena de valor, la figura de la empresa distribuidora cumple un papel central. Esta empresa, autorizada por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), es la encargada de importar, comprar, vender y garantizar el control de calidad y volumen del producto. Cabe destacar que la empresa distribuidora no siempre es quien opera directamente la estación de servicio, ya que esta función puede estar a cargo de terceros mediante contratos de operación.

¿Cómo funcionan las EESS?

Las EESS deben operar bajo el emblema de una empresa distribuidora debidamente autorizada por el MIC. Para ser operador de una estación de servicios se debe poseer licencia de operador que expide el MIC. Las EESS deben tener también una habilitación del MIC que permita la realización de la actividad. Más allá de los requisitos y documentos que deben presentarse para obtener la habilitación correspondiente, la autorización municipal —que incluye la aprobación de planos— y la obtención de la licencia ambiental emitida por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible son elementos de especial relevancia. En particular, la licencia ambiental reviste gran importancia, ya que debe ser renovada conforme a la normativa vigente. Esto demuestra que múltiples instituciones están involucradas en la regulación del rubro, tales como la municipalidad, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN), y la Secretaría de Defensa del Consumidor y el Usuario (SEDECO), entre otras. Todas ellas exigen el estricto cumplimiento de sus disposiciones con el fin de minimizar riesgos, contingencias e incumplimientos normativos.

Tanto las personas jurídicas como físicas pueden operar una o varias EESS, siempre que obtengan previamente la licencia de operador, así como la habilitación correspondiente para cada estación que pretendan explotar.

Las EESS deben operar bajo el emblema que les ha sido autorizado por el MIC y deben estar debidamente individualizados con los colores y el emblema de la empresa distribuidora, pues uno de los requisitos para la licencia de operador y habilitación de las estaciones es el contrato y vínculo entre el operador y la empresa distribuidora.

En la estructura operativa de las EESS, es común la existencia de contratos de operación y exclusividad que regulan la relación entre las partes intervinientes. Además, desde el inicio de sus actividades, suelen intervenir figuras contractuales como los contratos de obra, suministro, exclusividad, locación y sublocación, los cuales forman parte del entramado jurídico que sustenta el funcionamiento y desarrollo de la operación.

El transporte de combustible constituye un elemento determinante dentro de la cadena operativa, ya que en esta etapa surgen diversas responsabilidades vinculadas a la custodia del producto, desde su recepción hasta su entrega final. Estas responsabilidades no solo abarcan aspectos contractuales, sino también el cumplimiento de estrictos protocolos en materia de seguridad, medio ambiente y salud, sobre todo al tiempo de entrega de los productos combustibles a la estación de servicios propiamente.

En las EESS, se distribuyen productos combustibles como nafta, diésel y alcohol, los cuales deben cumplir con las especificaciones técnicas establecidas por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), así como con las normas técnicas paraguayas emitidas por el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN), entidad que cumple un rol técnico y regulador en las EESS debiendo garantizar la calidad, exactitud y seguridad técnica en el funcionamiento de una estación de servicios. De hecho, recientemente, se ha dictado el Decreto N°3241/2025 por la cual se establecen nuevas especificaciones técnicas de los combustibles líquidos derivados del petróleo para la importación y comercialización en el país.

Además de los servicios tradicionales, muchas EESS han integrado servicios adicionales para mejorar la experiencia del cliente. Por ejemplo, algunas estaciones ofrecen conexión wifia, cajeros automáticos, servicios de cambio de lubricantes y filtros, y hasta alianzas con cadenas de comida rápida, entre otros servicios.

En consecuencia, la evolución de las EESS en Paraguay refleja no solo una respuesta a las nuevas exigencias del mercado e industria, sino también a la transformación profunda en el concepto y concepción de lo que significa y representa operar este tipo de infraestructura en el que intervienen varios actores. Hoy en día, las EESS forman parte un de sistema muy completo, ya que allí convergen aspectos técnicos, normativas, logísticos y comerciales, todo ello bajo un esquema de elevada exigencia en cuanto a seguridad, calidad y cumplimiento.

La normativa vigente y sus actualizaciones, ha logrado un marco funcional para la actividad comercial. Sin embargo, considerando el dinamismo del sector, la cantidad de distribuidores y nuevos emblemas, la incorporación de tecnología en los tanques y operatividad, merecen una revisión y una norma más moderna, aunque a lo largo de los años se han presentado proyectos de ley que siguen en pausa o no han prosperado.

En definitiva, resulta indispensable llevar a cabo una revisión y un análisis exhaustivo del marco normativo y regulatorio, considerando cada fase del proceso y el rol específico de cada actor dentro de la cadena de valor del sector de combustibles. Para ello, el acompañamiento legal especializado se vuelve indispensable, ya que permite interpretar adecuadamente las disposiciones aplicables, asegurar el cumplimiento de las obligaciones legales y prevenir contingencias que puedan afectar la operatividad y continuidad del negocio.

Enzo Berino
Abogado en Altra Legal