El arbitraje internacional se ha convertido en una importante opción como medio de resolución de controversias para el ámbito empresarial global, no solo por la flexibilidad, neutralidad y eficacia que lo caracterizan, sino por la serie de ventajas que ofrece para las empresas, al poder resolver sus controversias de manera privada y sin intervención estatal. En los últimos años, se ha posicionado el arbitraje ICC como solución ideal para la comunidad empresarial global y local.
¿Qué es el arbitraje?
El arbitraje es un medio de resolución de conflictos en el cual las partes voluntariamente acuerdan someter sus disputas a uno o varios árbitros, en lugar de acudir a los tribunales ordinarios. Este procedimiento acaba con una decisión final y vinculante, el laudo arbitral, que puede ser ejecutado en más de 170 países gracias a la Convención de Nueva York de 1958.
Las partes tienen la posibilidad de elegir la sede del arbitraje, el idioma del procedimiento, las reglas aplicables y la institución que lo administrará, así como también pueden pactar la confidencialidad. Esto hace que sea una opción muy utilizada en el ámbito corporativo y en contratos internacionales, donde estas cuestiones son prioridad para las empresas.
El arbitraje ICC
En el marco de la práctica arbitral internacional, la Cámara de Comercio Internacional (International Chamber of Commerce – ICC) es la institución más reconocida y utilizada en el mundo. Desde su fundación en 1923, la Corte de la Cámara de Comercio Internacionanl ha administrado más de 24000 casos con partes y cuenta con árbitros provenientes de más de 180 países.
La corte no solo administra los casos, sino que además supervisa el cumplimiento del Reglamento de Arbitraje ICC durante todo el proceso arbitral, garantizando de esta manera la calidad y validez de los laudos emitidos.
El proceso arbitral ante la ICC
Para pactar arbitraje ICC, se sugiere utilizar la cláusula modelo propuesta por la institución (Cláusula Arbitral – CCI – Cámara de Comercio Internacional).
El hecho de que las partes hayan optado por un arbitraje ICC implica que se aplicará el Reglamento de Arbitraje ICC y que el proceso será administrado por esta institución.
Si bien la Cámara de Comercio Internacional está basada en París, las partes pueden pactar arbitraje ICC con sede en Asunción (o cualquier otra jurisdicción). No es necesario ser miembro de ICC para pactar este tipo de arbitraje, basta con que las partes lo hayan pactado contractualmente.
Así también, no es necesario acudir a las oficinas centrales de ICC en París para presentar una solicitud de arbitraje, se puede hacerlo simplemente por correo electrónico y mediante los formularios disponibles en línea.
Elección y nombramiento de los árbitros
La ICC no tiene una lista cerrada de árbitros, por lo cual las partes pueden proponer a quien deseen, siempre y cuando cumplan con los requisitos exigidos por el acuerdo arbitral y declaren ser independientes e imparciales. Si no hay acuerdo con respecto a las designaciones, la corte designará a los árbitros, recurriendo, en su caso, a propuestas formuladas por Comités Nacionales de la ICC.
Etapas y duración del proceso
Para iniciar un proceso, se presenta una solicitud de arbitraje ante la secretaría de la corte. A partir de ello, la corte analiza la solicitud y comunica los costos del arbitraje que deben ser abonados para iniciar el proceso. Abonados estos, se comunica a la otra parte y esta tiene 30 días para contestar la solicitud. Luego se constituye el tribunal arbitral, compuesto por uno o tres árbitros, según lo acordado por las partes.
Una vez conformado el tribunal, se elabora el Acta de Misión, que establece los puntos en disputa. Posteriormente, el tribunal emite la “Orden Procesal N° 1” que incluye el calendario procesal en el que se prevé de antemano todos los pasos principales del procedimiento con sus respectivos plazos y fechas. El procedimiento avanza según lo previsto en esta orden, comúnmente con el intercambio de escritos, la audiencia probatoria, y, finalmente, la emisión del laudo, el cual es revisado por la corte para un control de calidad, antes de ser comunicado a las partes.
La corte tiene una política de eficiencia y sostenibilidad por lo cual las comunicaciones se realizan preferentemente por correo electrónico. Solo en casos excepcionales se requiere el envío de documentos impresos.
La duración promedio de un arbitraje ICC desde la presentación de la demanda hasta la emisión del laudo es de aproximadamente nueve meses, aunque existen casos que se han resuelto en tan solo 45 días y otros que han durado varios años. Para disputas inferiores a tres millones de dólares, el Reglamento de Arbitraje ICC prevé un procedimiento abreviado, en el cual el laudo debe dictarse en un plazo máximo de seis meses a partir de la fecha de la conferencia de gestión del caso.
¿Cuánto cuesta un arbitraje ICC?
El costo del arbitraje dependerá siempre del monto en disputa, así como de la cantidad de árbitros y del tipo de procedimiento aplicado (ordinario/abreviado). La ICC pone a disposición una calculadora de costes en su sitio web, lo que permite a las partes anticipar los honorarios y gastos administrativos.
Luego de la presentación de la demanda, la corte establece una provisión de fondos. El laudo final fijará los costos del arbitraje y decidirá cuál de las partes los asumirá o en qué proporción serán soportados.
se ha posicionado el arbitraje ICC como solución ideal para la comunidad empresarial global y local.
La conveniencia de pactar arbitraje, así como de iniciarlo en caso existir una controversia sujeta a una cláusula arbitral, va a depender de las circunstancias de cada caso. Por tanto, es recomendable consultar con un abogado de confianza, especializado en la práctica arbitral, en qué situaciones conviene pactar arbitraje, cuando inciarlo y en qué casos evitarlo. Asimismo, es importante contar con un asesoramiento para seleccionar la institución arbitral adecuada según las características de cada caso.
Desde Altra Legal, asesoramos a nuestros clientes en todas las etapas del arbitraje: desde la evaluación inicial para determinar si conviene pactar esta vía, el análisis estratégico para decidir el momento oportuno de iniciar o no un procedimiento arbitral, hasta la conducción del arbitraje y la eventual ejecución del laudo.
Viviana Goralewski
Abogada en Altra Legal